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          Consejos de seguridad , Para la utilización de neumáticos turismo, camioneta y 4x4 en

          « Consejos de seguridad »
          Para la utilización de neumáticos turismo, camioneta y 4x4 en
          Europa
          Grupo Michelin –2005
          Introducción

          Los neumáticos constituyen los únicos puntos de contacto entre el vehículo y el suelo. Se
          deben de cuidar para preservar la calidad de sus prestaciones. Por esta razón recomendamos respetar los consejos de seguridad y de utilización siguientes.

          Montaje y desmontaje
          - El montaje, desmontaje, inflado y equilibrado deben ser realizados con el material apropiado y manejados por personal cualificado con el fin de asegurar entre otros aspectos:

          - el respeto a las recomendaciones del fabricante del vehículo en cuanto a la elección de los
          neumáticos: estructura, dimensión, código de velocidad, índice de carga.

          - la verificación del aspecto exterior e interior del neumático antes de ser montado.

          - el respeto de los procedimientos de montaje, desmontaje, equilibrado e inflado del neumático y el cambio sistemático de la válvula.

          - tener en cuenta las recomendaciones y la información que figura en los flancos de los neumáticos (sentido de rotación o sentido de montaje).

          - respetar las presiones de utilización preconizadas por el fabricante del vehículo, por el fabricante del neumático o por el preparador profesional (transformador).

          - Tener en cuenta las particularidades de algunos neumáticos específicos (neumático para rodaje sin aire…)

          - Después del montaje de las ruedas en el vehículo, se recomienda un apriete con llave dinamométrica aplicando el par definido por el fabricante del vehículo.

          Manutención y almacenamiento de los neumáticos

          - Se deben almacenar:

          - en un lugar ventilado, seco con una temperatura templada, evitando la luz directa del sol y la intemperie.

          - alejados de cualquier sustancia química, disolvente o hidrocarburo susceptible de alterar
          la goma.

          - lejos de cualquier objeto que pudiera penetrar en la goma (punta de metal, madera,..)

          - No se deben almacenar en pilas durante un largo periodo, salvo si se trata de conjuntos
          montados e inflados. Evitar el aplastamiento de los neumáticos bajo otros objetos.

          - Alejar de las fuentes de calor con llamas o incandescentes y de todo aparato que pueda
          provocar chispas o descargas eléctricas (cargador de batería, aparato de soldar...).

          - Se recomienda la manipulación de los neumáticos con guantes de protección.
          Utilización de los neumáticos

          - La elección del neumático debe de ser conforme al equipamiento de origen del vehículo según las recomendaciones del fabricante. Cualquier otra configuración debe ser validada por un profesional del neumático que podrá proponer la solución mejor adaptada a la utilización respetando las reglamentaciones vigentes.

          - Un neumático comprado de ocasión debe de ser verificado por un profesional del neumático antes de ser utilizado.

          - En un mismo eje se deben utilizar neumáticos con el mismo dibujo de escultura.

          - Si sólo se sustituyen 2 neumáticos se recomienda montar los neumáticos nuevos o menos usados en el eje trasero.

          - Si se equipa el vehículo con neumáticos de invierno, se aconseja montar siempre cuatro neumáticos, especialmente si se trata de neumáticos con clavos.

          - No utilizar nunca los neumáticos con una presión incorrecta, a una velocidad superior a la de su código de velocidad, o con una carga superior a la de su índice de carga.

          - La rueda de repuesto del tipo "uso temporal" sólo se debe utilizar durante el periodo de emergencia.
          Vigilancia y mantenimiento

          - Verificar las presiones mensualmente y siempre antes de emprender un largo viaje (no olvidarse de la rueda de repuesto) y corregirlas si estas no corresponden a las preconizadas por el fabricante.

          -Las presiones de los neumáticos deben de ser verificadas en frío (vehículo con más de 2 horas sin rodar o que sólo haya rodado menos de 3 km. a velocidad reducida) si se verifica en caliente hay que añadir 0,3 bar a la presión recomendada (300g).

          - El inflado con nitrógeno no quita la verificación periódica de la presión de los neumáticos.

          - En caso de pérdida anormal de presión, mandar verificar el interior y el exterior del neumático, el estado de la llanta y de la válvula.

          - Verificar el nivel de desgaste de los neumáticos (sustituir cuando se alcance el limite legal), y consultar con un profesional del neumático cuando se observen desgastes anormales o una diferencia de nivel de desgaste entre dos neumáticos en un mismo eje.

          - Todas las perforaciones, cortes, deformaciones visibles deben de ser examinadas por un profesional del neumático.

          - Nunca utilizar un neumático dañado o que haya rodado desinflado sin la verificación previa de un profesional.

          - Todas las manifestaciones anormales tales como vibraciones, ruido, tiro lateral, deben ser objeto de una verificación inmediata por parte de un profesional.

          - Para los neumáticos que permitan en algunas condiciones el rodaje sin aire, se deben respetar imperativamente las recomendaciones del fabricante del neumático.

          - Todas las manifestaciones anormales tales como vibraciones, ruido, tiro lateral, deben ser objeto de una verificación inmediata por usted mismo y por parte de un profesional.

          - Todas las reparaciones deben de ser realizadas por un profesional del neumático.

          - Todos los neumáticos que presentan algún signo manifiesto de envejecimiento o de fatiga goma cuarteada) deben ser objeto de un examen por parte de un profesional, aunque éste no haya rodado o haya rodado muy poco (ejemplo: rueda de repuesto, caravana, remolque, auto-caravana..)
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          Grupo Michelin –2005
          Introducción

          Los neumáticos constituyen los únicos puntos de contacto entre el vehículo y el suelo. Se
          deben de cuidar para preservar la calidad de sus prestaciones. Por esta razón recomendamos respetar los consejos de seguridad y de utilización siguientes.

          Montaje y desmontaje
          - El montaje, desmontaje, inflado y equilibrado deben ser realizados con el material apropiado y manejados por personal cualificado con el fin de asegurar entre otros aspectos:

          - el respeto a las recomendaciones del fabricante del vehículo en cuanto a la elección de los
          neumáticos: estructura, dimensión, código de velocidad, índice de carga.

          - la verificación del aspecto exterior e interior del neumático antes de ser montado.

          - el respeto de los procedimientos de montaje, desmontaje, equilibrado e inflado del neumático y el cambio sistemático de la válvula.

          - tener en cuenta las recomendaciones y la información que figura en los flancos de los neumáticos (sentido de rotación o sentido de montaje).

          - respetar las presiones de utilización preconizadas por el fabricante del vehículo, por el fabricante del neumático o por el preparador profesional (transformador).

          - Tener en cuenta las particularidades de algunos neumáticos específicos (neumático para rodaje sin aire…)

          - Después del montaje de las ruedas en el vehículo, se recomienda un apriete con llave dinamométrica aplicando el par definido por el fabricante del vehículo.

          Manutención y almacenamiento de los neumáticos

          - Se deben almacenar:

          - en un lugar ventilado, seco con una temperatura templada, evitando la luz directa del sol y la intemperie.

          - alejados de cualquier sustancia química, disolvente o hidrocarburo susceptible de alterar
          la goma.

          - lejos de cualquier objeto que pudiera penetrar en la goma (punta de metal, madera,..)

          - No se deben almacenar en pilas durante un largo periodo, salvo si se trata de conjuntos
          montados e inflados. Evitar el aplastamiento de los neumáticos bajo otros objetos.

          - Alejar de las fuentes de calor con llamas o incandescentes y de todo aparato que pueda
          provocar chispas o descargas eléctricas (cargador de batería, aparato de soldar...).

          - Se recomienda la manipulación de los neumáticos con guantes de protección.
          Utilización de los neumáticos

          - La elección del neumático debe de ser conforme al equipamiento de origen del vehículo según las recomendaciones del fabricante. Cualquier otra configuración debe ser validada por un profesional del neumático que podrá proponer la solución mejor adaptada a la utilización respetando las reglamentaciones vigentes.

          - Un neumático comprado de ocasión debe de ser verificado por un profesional del neumático antes de ser utilizado.

          - En un mismo eje se deben utilizar neumáticos con el mismo dibujo de escultura.

          - Si sólo se sustituyen 2 neumáticos se recomienda montar los neumáticos nuevos o menos usados en el eje trasero.

          - Si se equipa el vehículo con neumáticos de invierno, se aconseja montar siempre cuatro neumáticos, especialmente si se trata de neumáticos con clavos.

          - No utilizar nunca los neumáticos con una presión incorrecta, a una velocidad superior a la de su código de velocidad, o con una carga superior a la de su índice de carga.

          - La rueda de repuesto del tipo "uso temporal" sólo se debe utilizar durante el periodo de emergencia.
          Vigilancia y mantenimiento

          - Verificar las presiones mensualmente y siempre antes de emprender un largo viaje (no olvidarse de la rueda de repuesto) y corregirlas si estas no corresponden a las preconizadas por el fabricante.

          -Las presiones de los neumáticos deben de ser verificadas en frío (vehículo con más de 2 horas sin rodar o que sólo haya rodado menos de 3 km. a velocidad reducida) si se verifica en caliente hay que añadir 0,3 bar a la presión recomendada (300g).

          - El inflado con nitrógeno no quita la verificación periódica de la presión de los neumáticos.

          - En caso de pérdida anormal de presión, mandar verificar el interior y el exterior del neumático, el estado de la llanta y de la válvula.

          - Verificar el nivel de desgaste de los neumáticos (sustituir cuando se alcance el limite legal), y consultar con un profesional del neumático cuando se observen desgastes anormales o una diferencia de nivel de desgaste entre dos neumáticos en un mismo eje.

          - Todas las perforaciones, cortes, deformaciones visibles deben de ser examinadas por un profesional del neumático.

          - Nunca utilizar un neumático dañado o que haya rodado desinflado sin la verificación previa de un profesional.

          - Todas las manifestaciones anormales tales como vibraciones, ruido, tiro lateral, deben ser objeto de una verificación inmediata por parte de un profesional.

          - Para los neumáticos que permitan en algunas condiciones el rodaje sin aire, se deben respetar imperativamente las recomendaciones del fabricante del neumático.

          - Todas las manifestaciones anormales tales como vibraciones, ruido, tiro lateral, deben ser objeto de una verificación inmediata por usted mismo y por parte de un profesional.

          - Todas las reparaciones deben de ser realizadas por un profesional del neumático.

          - Todos los neumáticos que presentan algún signo manifiesto de envejecimiento o de fatiga goma cuarteada) deben ser objeto de un examen por parte de un profesional, aunque éste no haya rodado o haya rodado muy poco (ejemplo: rueda de repuesto, caravana, remolque, auto-caravana..)
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          ESTUDIO SOBRE LOS COLORES DE LOS COCHES

          ESTUDIO SOBRE LOS COLORES DE LOS COCHES
          Ellas los prefieren claros

          El color del coche puede ser una elección complicada dada la amplia gama cromática que ofrecen actualmente los fabricantes. Sin embargo, dicha elección viene motivada por diversos factores como los gustos estéticos, personales y cuestiones prácticas. Los colores que más triunfan, los claros.

          MARTA M. FERRER

          MADRID.-¿Claro u oscuro? Esta es una de las preguntas que todos nos hacemos cuando vamos a un concesionario a elegir el coche y muchas veces, aunque pueda parecer lo de menos después de haber tenido que elegir el modelo, la motorización, la tapicería, los extras…es en lo que más tiempo invertimos. Un estudio de la Federación de Asociaciones de Concesionarios (Faconauto) nos revela las claves.

          Elegir el color de nuestro coche puede depender de muchos factores, sin embargo, el estudio de Faconauto revela que actualmente esta elección se corresponde más con gustos estéticos, personales y cuestiones prácticas que con su preocupación por la seguridad.

          El azul es propio de personas dinámicas y con mucha energía.
          El azul es propio de personas dinámicas y con mucha energía.
          Así, el 75% de los españoles acaba inclinándose por la compra de coches claros, una decisión que viene motivada directamente por factores como la personalidad, la edad, el sexo, la clase social y el uso que quieran darle.

          En este sentido, el informe señala que las clases sociales más altas, por ejemplo, se inclinan por coches de colores oscuros, al igual que los hombres, mientras que las mujeres, por el contrario, los prefieren claros. Los jóvenes también tienen sus propios gustos y es que la mayoría opta por colores vivos frente a los oscuros que identifican más a los adultos.

          En general, las personas que se inclinan por la compra de vehículos en colores oscuros, como el negro o el azul marino, tienden a la búsqueda de la elegancia, la sobriedad y el estatus de poder. Es por ello por lo que la gran mayoría de las berlinas y automóviles de lujo e incluso los coches oficiales respondan a estas tonalidades "más protocolarias".

          Los jóvenes optan por los colores vivos para sus coches, frente a los tonos más sobrios que definen a los adultos
          Los jóvenes optan por los colores vivos para sus coches, frente a los tonos más sobrios que definen a los adultos
          En cuanto a la elección del gris, el informe detalla que es propio de aquellas personas que desean transmitir elegancia, respeto y distinción, además de un cierto estilo y gusto por lo "futurista". Sin embargo, el significado de la elección de este color cambia dependiendo de la gama del vehículo.

          Y es que en las gamas altas la elección del gris se hace más por razones de imagen, mientras que para los de gama baja el color está más influenciado por cuestiones prácticas como la facilidad de limpieza o la seguridad. Además, las estadísticas apuntan a que los vehículos menos siniestrados se corresponden con los de color plata, grises, rojos y amarillos.

          El color, cuestión de personalidad

          El color de nuestro coche también nos define. Según el informe, los colores metalizados son propios de personas optimistas que buscan atraer la atención de quienes les rodean. Los que se decantan por el blanco, suelen ser alegres e indecisas, que no se atreven a comprar vehículos de colores más fuertes ante la duda que les ocasiona la amplia gama cromática del mercado.

          Colores como el azul o el rojo son, por lo general, propios de personas dinámicas y con mucha energía, por lo que estos colores suelen ser muy demandados para los coches deportivos de lujo y aquéllos de gamas inferiores propios de conductores jóvenes, rebeldes y apasionados.

          Ser hombre o mujer también es un factor determinante a la hora de elegir color. Así, los hombres prefieren mayoritariamente los coches oscuros, frente a las mujeres que optan por colores más claros. Pero, atención, en el caso de compartir coche, el informe constata que el hombre es capaz de elegir tonos más claros sólo por complacer a su pareja.

           

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          Revisión del coche en verano

          Revisión del coche en verano


          Se debe planificar con antelación para evitar aglomeraciones en los talleres, que incrementan sus servicios hasta en un 40%

          En la época estival los desplazamientos por carretera se multiplican y garantizar el buen estado del automóvil se convierte en una prioridad. Aunque los fallos humanos son la principal causa de los accidentes de tráfico, uno de cada cuatro siniestros se debe a fallos mecánicos. Por ello, es importante realizar una revisión del coche antes de salir a la carretera. Neumáticos, frenos, amortiguadores y luces son los principales mecanismos que se deben examinar.

          El buen funcionamiento de todos ellos ayuda a viajar con seguridad y contribuye a reducir el consumo del vehículo. Para hacer la revisión, se puede elegir el taller oficial de la marca u otro de confianza, pero en cualquiera de los dos casos hay que planificarla con antelación para evitar aglomeraciones. Se estima que en verano los talleres aumentan la demanda de servicios hasta en un 40% y que la revisión puede demorarse hasta siete días.

          Azucena García

          Julio, 200

          Qué partes se deben revisar

          En verano los desplazamientos por carretera aumentan considerablemente. Sólo en el primer fin de semana de julio la Dirección General de Tráfico tenía previstos 4,3 millones de movimientos de vehículos como consecuencia del inicio de las vacaciones y la coincidencia con el fin de semana. Por ello, además de armarse de paciencia antes de iniciar el viaje ante los posibles atascos y caravanas, es importante poner el vehículo a punto para que responda adecuadamente y llegar al destino sin contratiempos. Lo más acertado es acudir a un taller para que el vehículo sea revisado por profesionales, pero también es posible que el propio conductor realice una inspección previa por su cuenta. Aunque la mayoría de los accidentes se producen por fallos humanos, uno de cada cuatro siniestros se debe, directa o indirectamente, a causas mecánicas.

          La Federación de Asociaciones de Concesionarios de la Automoción (FACONAUTO) asegura que las revisiones solicitadas con mayor frecuencia durante la época estival son, por este orden, la revisión de los niveles de líquidos (agua, aceite, refrigerante y limpiaparabrisas), el equilibrado y presión de los neumáticos e incluso su sustitución, el chequeo o cambio de filtros (aceite, aire), la comprobación del estado de las pastillas de frenos y, en su caso, de los discos, y la dirección del vehículo. La revisión o recarga del sistema de aire acondicionado suele realizarse con menor frecuencia y, en mayor medida, cuando el automóvil supera los tres años de antigüedad. Otro aspecto al que se da menos importancia, pero que la tiene, es el estado de las luces. El buen funcionamiento de éstas es vital para que el vehículo vea y sea visto durante el viaje.

          Aunque la mayoría de los accidentes se producen por fallos humanos, uno de cada cuatro siniestros se debe, directa o indirectamente, a causas mecánicas

          La Asociación de Talleres de Madrid (ASETRA) recuerda que la correcta puesta a punto del motor, la sustitución del filtro de aire, la revisión del catalizador o la presión correcta en los neumáticos en función de la carga, son factores que contribuyen a reducir el consumo del vehículo, un aspecto importante para el bolsillo. Respecto a los neumáticos, advierte de que su estado tiene una influencia "decisiva" sobre el comportamiento del automóvil. Hay que verificar el buen estado de la presión y la profundidad del dibujo, incluida la rueda de repuesto. La presión se puede medir en las estaciones de servicio y conviene que sea ligeramente superior a la marcada por el fabricante, pero hay que tener cuidado: "Una presión excesiva, además de pérdida de control del vehículo, provoca un excesivo desgaste en la parte central de la banda de rodadura", señalan en ASETRA. En cuanto a la profundidad del dibujo, debe tener como mínimo 1,6 milímetros, aunque es conveniente que no baje de los 2 milímetros, y también hay que comprobar que los flancos no tienen ningún golpe ni corte.

          Junto a los neumáticos, los amortiguadores son otro elemento cuyo mal estado aumenta el riesgo de salida de vía. Es interesante realizar comprobaciones cada 20.000 kilómetros. Su principal función es agarrar el vehículo a la calzada y absorber cualquier irregularidad, por lo que su pérdida de eficacia puede comprometer la seguridad. Además, hay que comprobar el estado del sistema de escape, asegurarse de que el circuito de refrigeración funciona adecuadamente para evitar el calentamiento del coche, revisar las correas que mueven el ventilador y el nivel de aceite. Si el cambio está próximo y las distancias que se van a recorrer son largas, es mejor cambiarlo antes de partir

          Evitar las aglomeraciones Las "operaciones salida" que coinciden con las vacaciones aumentan el número de revisiones que se solicitan en los talleres. FACONAUTO estima que el tráfico en los talleres se incrementa hasta en un 40% y supone demoras de hasta siete días en la prestación del servicio. Lo que en otros momentos del año se puede realizar en un día, en la época estival puede alargarse una semana. Lo mejor es planificar la visita al taller con antelación y no esperar al último momento, puesto que será necesario retrasar el inicio de las vacaciones o partir sin haber sometido al coche a revisión. En este sentido, esta federación ha constatado un importante aumento de la actividad en los talleres de las zonas costeras, las más elegidas para descansar.

          En las operaciones salida el tráfico en los talleres se incrementa hasta en un 40% y supone demoras de hasta siete días en la prestación del servicio

          Para mayor comodidad, algunos talleres optan en verano por dar cita previa para la revisión, con lo que se puede escoger la fecha más cercana a la partida en lugar de esperar al último momento. Si se prefiere, el mantenimiento continuado del coche durante todo el año asegura que el vehículo estará también listo en verano para viajar, a veces, sin necesidad de pasar antes por el taller. FACONAUTO calcula que dos de cada diez vehículos que circularán por las carreteras españolas durante este verano, con motivo de las vacaciones, no se han sometido al servicio de Inspección Técnica de Vehículos (ITV). La patronal cifra en un 20% el número de coches que elude realizar este control exigido por ley, "con los efectos colaterales de riesgo e inseguridad vial que el incumplimiento de esta norma puede suponer para el conjunto de los automovilistas que decidan desplazarse este verano".

          Por otro lado, cuando en el lugar de descanso surge algún problema en el vehículo y no se sabe a qué taller acudir, la Federación Española de Empresarios Profesionales de Automoción (CONEPA) recomienda buscar un taller que cumpla con todos los requisitos legales y administrativos. Para ello, debe estar inscrito en el Registro Industrial y en el Registro Especial de talleres, que dependen del organismo administrativo correspondiente en cada comunidad autónoma. Para saber que se reúnen estos requisitos hay que buscar, junto a la puerta, una placa azul con diversos símbolos de mecánica, electricidad, carrocería o pintura, que indican los trabajos para los que está facultado. Además, junto a esa placa azul, puede haber otra que identifica al taller como perteneciente a la Asociación de Talleres de la comunidad o provincia en la que se ubica. Para CONEPA, ambas placas significan "doble garantía, pues los talleres encuadrados en esas organizaciones empresariales, por la información y el asesoramiento que su asociación les presta, suelen ir más allá en cuanto a responsabilidad, profesionalidad y garantía para el consumidor".


          Ya en el taller

          Una vez dentro del taller, hay que buscar los carteles informativos, de exhibición obligatoria, en los que aparece el precio por hora que se cobra por los servicios, el horario de prestación de esos servicios y los derechos y deberes del consumidor si decide reparar su vehículo en él. En concreto, el usuario tiene derecho a recibir un presupuesto por escrito de las reparaciones o servicios que solicite (algunos talleres cobran por su confección si finalmente no se hace la reparación allí), a que todas las reparaciones o instalaciones están garantizadas por tres meses o 2.000 kilómetros (excepto vehículos industriales, para los que el plazo será de quince días) y a que el taller disponga de hojas de reclamaciones a su disposición. Además, cuando se deja el coche para su revisión, tiene que recibir un resguardo de depósito con los datos del taller, del vehículo y del propietario, la descripción de la tarea encargada y la fecha aproximada de entrega.

          Una vez terminada la reparación, el taller entregará la correspondiente factura escrita, firmada y sellada, debidamente desglosada según las operaciones que se han realizado, las horas de trabajo empleadas y las piezas que se hayan cambiado. Por último, si la avería se ha reparado y se ha avisado al propietario del vehículo para que pase a recogerlo, pero éste no lo hace, el taller tiene derecho a cobrar gastos diarios de estancia. También se pueden cobrar estos gastos cuando, una vez elaborado el presupuesto, el dueño del vehículo no dice nada acerca de si acepta el presupuesto o no.

          Preparar el regreso Durante las vacaciones, no sólo se conduce para llegar al lugar elegido en el que pasar varias semanas. Es frecuente realizar desplazamientos más cortos como excursiones a la playa, a la montaña o incursiones por caminos. Por este motivo, ASETRA recomienda hacer una revisión del coche antes de emprender el regreso, "sobre todo, en previsión de las posibles caravanas y retenciones que pudiéramos sufrir durante el viaje". Es importante revisar el nivel de aceite, su viscosidad y color; el nivel del líquido refrigerante y su coloración (si es oscuro conviene cambiarlo); la presión de los neumáticos, sin olvidar la rueda de repuesto, y su estado en general. "Los caminos y las playas suelen encerrar sorpresas para los flancos del neumático, que pueden haber sufrido cortes o golpes incompatibles con su comportamiento dentro de los parámetros normales de seguridad", explican desde ASETRA. Una inspección visual a la parte interna del neumático permite detectar cualquier problema o la presencia de arena que pudiera haberse introducido entre la llanta y el neumático, lo que puede provocar un desinflado gradual o una brusca pérdida de presión.

          Otros aspectos que hay que revisar son la suspensión y la dirección: confirmar que los amortiguadores no pierden líquido y que el nivel del líquido de la dirección asistida y de los frenos es correcto. También hay que examinar las luces y los indicadores de dirección, las escobillas de los limpiaparabrisas y el líquido lavaparabrisas, y limpiar las lunas y asegurarse de que no están picadas, rajadas o con fuertes impactos. De todas formas, en caso de duda, lo mejor es acudir a un taller debidamente identificado. "Le informará sobre cualquier duda que tenga relativa a la seguridad de su automóvil y le sacará de cualquier apuro de última hora que pudiera presentarse", apuntan en ASETRA.

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          La mitad de las vehículos circula con los neumáticos en mal estado

          Diario de Leon


          La mitad de las vehículos circula con los neumáticos en mal estado

          El deterioro de las ruedas aumenta la siniestralidad vial, ya que anticipa el «aquaplaning»

          En Europa los datos son muy similares y el 12% circulan en situación de «peligro inminente»
          FirmaM. Balín Lugarmadrid

          Unos neumáticos en mal estado incrementan de forma exponencial el riesgo de padecer un accidente. Pero si además esta circunstancia afecta a casi la mitad del parque automovilístico español, el peligro para decenas de miles de conductores y pasajeros es mucho mayor. Un estudio sobre seguridad vial revela que el 47% de los vehículos llevan ruedas por debajo del límite de seguridad, bien porque las gomas están desgastadas o el nivel de presión es inferior al recomendado. Esta situación, además de generar un grave peligro para el tráfico, incrementa las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera al malgastarse millones de neumáticos.

          Durante el pasado año, la compañía Bridgestone recorrió 26 ciudades españolas para realizar inspecciones gratuitas de los neumáticos. En total se controlaron más de 8.000 vehículos y 32.000 gomas, de las que un 34,4% estaban al límite de la legalidad, por lo que requerían una revisión; y un 12,2% se encontraban en situación de máximo riesgo, siendo aconsejables su inmovilización y examen urgente, según aconseja el estudio. El 53% restante circula en condiciones correctas.

          Los técnicos llamaron la atención sobre la situación de uno de cada diez coches, cuyas ruedas tenían una profundidad de dibujo inferior a la legal, que se sitúa en los 1,6 milímetros. Esta condición supone un claro riesgo, ya que anticipa el «aquaplaning» y requiere al menos un 32% más de distancia para frenar que una goma cuya profundidad sea la correcta.

          De las 26 ciudades inspeccionadas, Gijón, Madrid y Bilbao son aquellas donde los vehículos circulan con los neumáticos en mejores condiciones, mientras que dos capitales gallegas, Orense y La Coruña, y Las Palmas de Gran Canaria son los lugares donde peores resultados se han obtenido. Por lo que respecta a Europa, los datos finales son igual de preocupantes, ya que el 54% de los vehículos viajan con una presión en los neumáticos por debajo de lo adecuado y el 12% circulan en situación de «peligro inminente».

          Pero una cosa es la realidad y otra bien diferente la percepción de los propios conductores, que en un mayoritario 94% dicen revisar de forma regular las gomas del coche. Esta contradicción, resalta el estudio de Bridgestone, pone de manifiesto el desconocimiento de los pilotos sobre el correcto control de la presión y el dibujo de los neumáticos.
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          La mitad de las vehículos circula con los neumáticos en mal estado

          Diario de Leon


          La mitad de las vehículos circula con los neumáticos en mal estado

          El deterioro de las ruedas aumenta la siniestralidad vial, ya que anticipa el «aquaplaning»

          En Europa los datos son muy similares y el 12% circulan en situación de «peligro inminente»
          FirmaM. Balín Lugarmadrid

          Unos neumáticos en mal estado incrementan de forma exponencial el riesgo de padecer un accidente. Pero si además esta circunstancia afecta a casi la mitad del parque automovilístico español, el peligro para decenas de miles de conductores y pasajeros es mucho mayor. Un estudio sobre seguridad vial revela que el 47% de los vehículos llevan ruedas por debajo del límite de seguridad, bien porque las gomas están desgastadas o el nivel de presión es inferior al recomendado. Esta situación, además de generar un grave peligro para el tráfico, incrementa las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera al malgastarse millones de neumáticos.

          Durante el pasado año, la compañía Bridgestone recorrió 26 ciudades españolas para realizar inspecciones gratuitas de los neumáticos. En total se controlaron más de 8.000 vehículos y 32.000 gomas, de las que un 34,4% estaban al límite de la legalidad, por lo que requerían una revisión; y un 12,2% se encontraban en situación de máximo riesgo, siendo aconsejables su inmovilización y examen urgente, según aconseja el estudio. El 53% restante circula en condiciones correctas.

          Los técnicos llamaron la atención sobre la situación de uno de cada diez coches, cuyas ruedas tenían una profundidad de dibujo inferior a la legal, que se sitúa en los 1,6 milímetros. Esta condición supone un claro riesgo, ya que anticipa el «aquaplaning» y requiere al menos un 32% más de distancia para frenar que una goma cuya profundidad sea la correcta.

          De las 26 ciudades inspeccionadas, Gijón, Madrid y Bilbao son aquellas donde los vehículos circulan con los neumáticos en mejores condiciones, mientras que dos capitales gallegas, Orense y La Coruña, y Las Palmas de Gran Canaria son los lugares donde peores resultados se han obtenido. Por lo que respecta a Europa, los datos finales son igual de preocupantes, ya que el 54% de los vehículos viajan con una presión en los neumáticos por debajo de lo adecuado y el 12% circulan en situación de «peligro inminente».

          Pero una cosa es la realidad y otra bien diferente la percepción de los propios conductores, que en un mayoritario 94% dicen revisar de forma regular las gomas del coche. Esta contradicción, resalta el estudio de Bridgestone, pone de manifiesto el desconocimiento de los pilotos sobre el correcto control de la presión y el dibujo de los neumáticos.
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          El modo más seguro de lavar el coche

          El modo más seguro de lavar el coche


          El vehículo debe limpiarse de manera regular y con precaución para no dañar la pintura

          Es evidente que los coches deben lavarse con una cierta periodicidad. Lo que no está tan claro es si un lavado muy regular puede llegar a afectar a la pintura de coche, si interesa limpiarlo al sol o a la sombra, qué tipo de productos se deben utilizar y qué sistema es el más conveniente: el uso de cubos de agua para ablandar ciertas manchas, la utilización de rodillos, tipos de secado... El barro o los mosquitos suelen ser los residuos más frecuentes que se acumulan en la carrocería, pero también el polvo y la resina de los árboles. Ante este tipo de suciedad, no es conveniente utilizar en la limpieza una esponja ni aplicar un champú específico en seco, ya que al frotar esos restos pueden aparecer arañazos. Los expertos aconsejan, además, no abusar de los rodillos de las máquinas de lavado porque pueden arrancar las partes que no estén bien fijadas.

          Azucena García
          Mayo, 2007



          La carrocería


          El lavado regular del vehículo es fundamental para conseguir que mantenga un buen aspecto. La polución, la resina de los árboles los insectos o el barro son algunas de las causas más frecuentes de suciedad en el automóvil, impurezas que deben desaparecer cuando estos restos aún están blandos, para evitar tener que frotar y arriesgarse a dañar la pintura. Si por el contrario la suciedad está seca, es interesante mojar el vehículo antes de frotar para facilitar la eliminación de los residuos. Este proceso se puede hacer, principalmente, de dos maneras: a mano o en las máquinas de lavado.

          El lavado a mano ofrece generalmente mejores resultados, puesto que permite detectar con detalle cualquier posible mancha y actuar sobre ella. Se trata de una operación que puede llevar varias horas y que conviene realizar siguiendo unas sencillas costumbres. Por ejemplo, no es conveniente lavar el coche al sol, ya que pueden aparecer huellas al secarse. Tampoco es recomendable utilizar trapos o esponjas demasiado agresivas, que al frotar rayen la pintura con posibles restos de polvo o arena que queden sobre la carrocería. Sí resulta un buen truco, sin embargo, lavar el coche estacionado en una pequeña pendiente, para que el agua caiga hacia abajo y se facilite el secado.

          No es recomendable utilizar trapos o esponjas demasiado ásperas

          En cuanto a la técnica, es importante limpiar desde arriba hacia abajo. De esta manera, se consigue que el agua y el jabón que caen desde arriba arrastren la suciedad de las partes bajas, que suele ser la más difícil de eliminar. Tampoco hay que dejar que la temperatura del agua sea demasiado caliente, sino templada o fría. Una temperatura adecuada para que tampoco las manos sufran. Respecto a los utensilios, para los bajos (parte inferior del chasis y ruedas) es conveniente usar un cepillo blando, mientras que para el resto de la carrocería se puede emplear un paño de algodón. Por último, una vez que el coche está limpio, es necesario secarlo. El secado más adecuado es el que se realiza con una gamuza limpia.

          Respecto a los productos específicos para limpiar el vehículo hay algunas marcas que ofrecen champús "dos en uno", para lavar el coche sin secarlo. Otros detergentes que se pueden usar para limpiar y sacar brillo son las espumas, las ceras o los limpia llantas. Estos últimos no deben contener ácidos y, al echarlos sobre las llantas, es aconsejable dejarlos actuar durante unos minutos antes de empezar a frotar, con un cepillo o una brocha. Hay que hacer un especial esfuerzo en limpiar todos los huecos, que tienden a acumular polvo mediante abundante agua para el aclarado y un trapo para el secado.

          Por su parte, la principal ventaja de los túneles de lavado es el ahorro de tiempo que suponen. En apenas unos minutos, el vehículo queda limpio. Pero hay que tener cuidado con los rodillos, ya que las cerdas de plástico pueden arañar la pintura y arrancar las piezas que no estén bien sujetas o causar daños en otras, como los retrovisores. También es preferible que el agua de estas máquinas esté sometida a un tratamiento por ósmosis, que facilita el secado sin dejar marcas de cal en la carrocería. Si se prefiere, una alternativa a los rodillos son los chorros de agua a presión, que lanzan agua sobre el coche, con muy buenos resultados. Es importante que los chorros no estén demasiado cerca para no dañar la pintura. Estas opciones suponen un desembolso medio de entre tres y seis euros.



          Tapicería
          Los asientos de un vehículo suelen ser un nicho de polvo. Por ello resulta muy práctico contar con un aspirador para automóvil. Estos dispositivos suelen incluir diversos accesorios para llegar a todos los rincones del coche y funcionan conectados al encendedor. El propio Real Automóvil Club de Cataluña (RACC) cuenta con un servicio de venta de este tipo de productos, que resultan un método "ideal" para mantener el coche limpio, recuerdan. Sus dimensiones permiten guardar este aspirador en el maletero sin ocupar demasiado espacio, para poder emplearlo en cualquier momento como aparato "recogetodo".

          Si lo que se quiere es eliminar las manchas de la tapicería, el proceso es algo más complejo. Primero, hay que hacer desaparecer el polvo con un aspirador y pasar un trapo impregnado con un producto quitamanchas. Las espumas especiales para tapicerías suelen ser más eficaces, aunque hay que asegurarse de que no sean demasiado fuertes, puesto que podrían atacar al color. Posteriormente, se puede frotar la mancha con un cepillo, pulverizar agua para aclarar y dejar secar. La manera más natural de realizar el secado es mediante la acción directa del sol o manteniendo las puertas abiertas para que entre el aire. También se puede emplear un secador especial.

          Las espumas especiales para tapicerías suelen ser más eficaces, aunque hay que asegurarse de que no sean demasiado fuertes

          Cuando la limpieza de la tapicería recae en manos de expertos, el coste puede alcanzar unos 150 euros. No obstante, el resultado suele ser impecable, puesto que el proceso de limpieza se realiza mediante máquinas especialmente diseñadas para este fin. Otra opción es cubrir los asientos y reposacabezas con fundas, una alternativa más barata y que permite cambiar la imagen interior del vehículo. Estas fundas suelen estar compuestas de poliuretano, se adaptan tanto a los asientos delanteros como traseros y, a la hora de limpiarlas, basta con desenfundarlas, lavarlas y volverlas a colocar una vez que se sequen.

          En cuanto a las alfombras del suelo, también es conveniente pasar el aspirador para quitar el polvo y lavarlas con algún producto específico que quite las manchas. Si son alfombras de goma, es fácil lavarlas con agua y detergente, y dejarlas secar antes de volver a colocarlas en el interior del coche. Algunos productos cuentan con aromatizantes para conseguir un olor agradable en el automóvil. También se puede someter el vehículo a procesos de eliminación de olores, como el de la nicotina.


          Cuidar el interior y el exterior

          El salpicadero, el techo, el interior de los cristales o los revestimientos de plástico son algunos de los elementos de un coche que también hay que limpiar. Existen paños especiales para lavar los interiores y "atrapapolvos" para la limpieza y mantenimiento de automóviles. También se puede usar un trapo de polvo como los empleados en el hogar, aunque no todos los productos que se utilizan en casa son aptos para limpiar el coche. Incluso, algunos pueden tener el efecto contrario y atraer una mayor cantidad de polvo.

          En cuanto al parabrisas, hay que limpiar tanto el plástico que lo rodea, como la suciedad pegajosa que se adhiere al cristal. Los mosquitos y el polvo son grandes enemigos de esta parte del vehículo. Si no se quitan, reducen la visibilidad, sobre todo, en los días soleados. Si el parabrisas se empaña con frecuencia, puede que sea necesario raspar el cristal por la cara interna y comprobar si se cuela humedad por las juntas. También es imprescindible limpiar las escobillas cuando la hoja esté rugosa y cambiarlas una vez al año.

          En el exterior, es importante lavar también los faros para eliminar el polvo que los recubre, ya que se acumula una capa que puede disminuir la visibilidad. Asimismo, es muy útil utilizar un producto específico para limpiar las partes de plástico. Sobre las cantidades de producto que se deben emplear, hay que leer las instrucciones del fabricante, ya que la medida suele variar en función de las dimensiones del vehículo. Además, no se suele aplicar directamente sobre el coche, sino que se diluye en cierta cantidad de agua, según se recomiende en la etiqueta.

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          Ruidos en el coche

          Ruidos en el coche

          Es imprescindible contrastar los ruidos más comunes en el coche y
          localizar su origen para dar con la solución y evitar posibles
          accidentes o averías graves

          Cada vehículo tiene sus propios ruidos. Lo más importante es
          localizarlos y detectar si tienen origen en una avería grave o si
          están motivados por el propio desgaste del coche. En el primer caso,
          la visita al taller será casi obligada, salvo que se tengan
          conocimientos precisos de mecánica. En el segundo caso, hay que
          determinar el nivel de ruido y si se produce siempre en las mismas
          circunstancias, por ejemplo, con el automóvil parado o en marcha. Los
          ruidos más preocupantes suelen ser los que proceden del motor y que, a
          veces, llegan a través de vibraciones en la carrocería. El estado de
          la vía, la humedad, el calor, la lluvia y de los neumáticos son otras
          causas generadoras de sonidos extraños.

          Febrero 2007
          Azucena García

          Primer paso: localizar el ruido

          Los coches suenan. Con el paso del tiempo, los vehículos, como las
          personas, se hacen mayores y sufren "achaques". Lo importante es
          determinar si esos ruidos, en forma de pitido, chirrío o zumbido,
          alertan de una avería grave o se deben al simple desgaste del
          automóvil. Carlos Navarro, de la Fundación EDEA (Escuela de Enseñanzas
          de Automoción) asegura que incluso un vehículo nuevo "puede presentar
          una serie de ruidos característicos en función del tipo y modelo",
          pero advierte de que estos ruidos deben ser "normales y no llegar a
          molestar". "Por el contrario, otros ruidos pueden aparecer conforme el
          vehículo va sufriendo el desgaste lógico. Estos ruidos que van
          apareciendo con el uso podrían ser más importantes, por lo que, lo más
          inteligente, sería visitar el taller para consultar con un técnico",
          aconseja. Todos los ruidos, presentes en el coche desde el principio o
          no, han de estar debidamente identificados y diagnosticados por un
          profesional, que será quien determine el grado de importancia de la
          anomalía.

          El primer paso es la localización del ruido. Según Navarro, "en la
          mayoría de los casos, el usuario del vehículo puede determinar la
          procedencia del ruido y en qué circunstancia se produce, aunque éste
          no tenga conocimientos técnicos de su automóvil. Para ello, hay que
          ser un buen observador y seguir una serie de pautas". Hay ruidos que
          se producen con el vehículo y el motor parados, otros con el coche en
          marcha, los hay que se presentan al accionar alguna puerta, el
          maletero o el salpicadero, al sentarse en los asientos, procedentes
          del interior, de la suspensión... Un buen truco es dividir mentalmente
          el vehículo en cuatro partes e inspeccionar si el sonido procede de la
          parte delantera, trasera, de la izquierda o de la derecha.

          Un buen truco es dividir mentalmente el vehículo en cuatro partes
          e inspeccionar si el sonido procede de la parte delantera, trasera, de
          la izquierda o de la derecha

          Si la prueba se hace con el motor en funcionamiento, hay que fijarse
          si el ruido aparece al acelerar, con una marcha constante o en el
          momento en el que se pisa el freno.

          Es imprescindible contrastar esos ruidos y determinar que se producen
          en las mismas condiciones, es decir, siempre que se sube una pendiente
          o siempre que se baja, cuando la temperatura ambiental es alta o
          cuando es baja, en función de si el coche va cargado o si viaja más
          ligero. Hay muchas posibilidades. Una vez localizada la zona de
          origen, el siguiente paso es encontrar el punto exacto: motor, frenos,
          bajos, chasis, sistema de escape, sistema de dirección, interior del
          coche o exterior. Según la procedencia, las causas y las soluciones
          varían. Por ello, si no se tienen conocimientos de mecánica, hay que
          acudir a un profesional para que realice un diagnóstico técnico. Según
          datos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el 5% de
          los conductores asegura ser su propio mecánico, una circunstancia en
          la que no sólo se puede poner buena voluntad, sino también
          conocimientos.

          Posibles averías y soluciones
          El nivel del ruido que proceda del coche puede entenderse como una
          señal que indica la gravedad de la avería. "Por ejemplo, ruidos
          anómalos en el compartimento motor o en los bajos, o ruidos al poner
          en marcha o detener el motor, pueden alertar de una rotura en los
          soportes de la línea de escape. También se pueden escuchar ruidos al
          pisar el embrague para seleccionar una velocidad, lo que denota
          anomalías en el embrague o en la caja de cambios", explican en la
          Fundación EDEA. Los sonidos procedentes de los bajos pueden estar
          causados por el mal estado del catalizador, de la goma de sujeción del
          tubo de escape o de las abrazaderas. El informe de la OCU afirma que
          el 12,7% de las averías se deben, precisamente, al deterioro del tubo
          de escape o de algún tramo del sistema, mientras que el embrague y la
          caja de cambios provocan el 5,8% de las anomalías.

          Con el vehículo en movimiento, los ruidos que aparecen pueden estar
          provocados por los frenos, que pueden presentar un desgaste acusado,
          óxido o humedad; los tapacubos, que corren el riesgo de deteriorarse
          al rozar con un bordillo; o los neumáticos, "por las transmisiones al
          realizar maniobras, durante el paso por una rotonda o al doblar una
          esquina". Si, además, se conduce a una cierta velocidad, podrían
          silbar los retrovisores al corte del viento, podría entrar aire por
          los junquillos de los cristales o las juntas de las puertas, sonar los
          frenos al ser accionados, o detectar incluso ruidos en los
          rodamientos.

          "El zumbido provocado por un rodamiento defectuoso es muy
          característico y sencillo de localizar"

          La velocidad es quizá la causa de la mayoría de ruidos, puesto que en
          esta circunstancia se fuerza más al vehículo. En este sentido, el
          profesor de la Fundación EDEA asegura que "a cierta velocidad y
          cargando en curva, en un sentido o en otro, el zumbido cambia de
          intensidad y se acentúa al soportar más peso el rodamiento
          defectuoso". También el estado de la vía, la humedad, el calor, la
          lluvia y el estado de los neumáticos podrían influir en el ruido que
          se genera al rodar. "Seguro que hemos observado un cambio en el ruido
          que generan los neumáticos al rodar por autovía, cuando pasamos por
          diferentes tipos de asfalto o por una junta de dilatación. Esto es
          normal", tranquiliza. Con lo que se debe tener cuidado es con los
          sonidos que proceden del motor, porque pueden estar causados por
          cierta holgura en el diferencial o algún soporte suelto. No se debe
          pasar por alto cualquier sonido extraño que proceda de esta zona.

          Cuando la carrocería suena...
          Los sonidos más característicos de la carrocería de un vehículo son el
          chirrío al abrir o cerrar una puerta y los crujidos durante la marcha.
          En este último caso, los sonidos pueden llamar la atención sobre el
          estado de los soportes del motor, puesto que, precisa Navarro, "el
          motor genera ciertas vibraciones que se transmiten a toda la
          carrocería y producen ruidos en el interior del habitáculo". "El no
          prestar la debida atención a un ruido juega en nuestra contra en la
          mayoría de las ocasiones. Un diagnóstico a tiempo de una posible
          avería puede evitar graves daños en nuestro vehículo y, lo que sin
          duda es mucho más importante, una posible avería no identificada puede
          afectar a nuestra seguridad, la de nuestros ocupantes y la de los
          demás usuarios de la vía", advierte.

          Hay ruidos más sencillos de identificar que otros. "Por ejemplo,
          cuando se abre una puerta, al accionar el cierre centralizado a través
          del mando, accionar la manilla de apertura desde el exterior,
          desplazar la puerta haciendo el propio movimiento de apertura o
          cierre, tirar del asidero interior, justo en el momento de cerrar
          contra el bastidor o, incluso, con la puerta ya cerrada y durante la
          marcha o al 'bachear'", enumera Navarro. os ruidos que se pueden
          escuchar pueden superar el centenar.

          Los ruidos que se pueden escuchar pueden superar el centenar

          Por este motivo, es de vital importancia tener diagnosticada cualquier
          anomalía y consultar con el taller siempre que se tengan dudas. "Para
          ello, debemos darle al mecánico toda la información posible, para que
          pueda provocarle al vehículo el ruido y pueda hacer un diagnóstico
          eficaz. De este modo, se podrían evaluar posibles daños actuales y, lo
          más importante, la incidencia sobre nuestra seguridad", subraya la
          Fundación EDEA.

          El último informe sobre este tema de la Confederación de Consumidores
          y Usuarios (CECU) no aclara si cada vez acuden más o menos conductores
          a los talleres de reparación, pero afirma que en 2005 las quejas y
          reclamaciones con origen en los servicios del taller se redujeron un
          52%. En total, se produjeron 6.439 quejas y reclamaciones, frente a
          las 13.387 de 2004. "Lamentablemente, en ocasiones determinados
          vehículos tienen determinados ruidos para los que, en principio, el
          fabricante no tiene propuesta una solución efectiva y el usuario
          decide darle una solución casera al problema. Lo más recomendable es
          que antes de hacer la reparación por nuestra cuenta, consultemos con
          un profesional que nos pueda asesorar", aconseja Navarro. Si se
          detecta que el problema está en las bisagras, la aplicación de grasa o
          algún producto similar puede acabar con el ruido. Los sonidos en las
          puertas o en el techo solar pueden avisar de que alguna junta ha
          quedado suelta o está seca. Un contratiempo que se puede solventar con
          engrasantes o productos que contengan silicona.

          Pero la solución no siempre es tan sencilla. Navarro insiste en que el
          desconocimiento puede llevar a que, sin pretenderlo, se provoque una
          avería "aún peor". "Por poner un ejemplo, en algunos modelos suelen
          silbar las ventanillas al subir o bajar. Muchos usuarios tratan de
          corregir el problema aplicando grasa en spray sobre las guías de goma
          por donde se desplaza el cristal, pero esta solución dura muy poco
          tiempo, ya que la grasa descompone el caucho y termina por frenar el
          cristal en su desplazamiento. Al final, además de tener que sustituir
          las guías, podríamos romper el sistema de alzacristal, lo que
          aumentaría considerablemente el importe de la reparación", lamenta.

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          TUNING

          TUNING

          El arte de personalizar un vehículo al gusto de quien lo conduce ha creado un importante movimiento que no sólo aboga por coches vistosos, sino por automóviles que ganan en seguridad

          El tuning llegó a España hace poco más de una década, pero representa todo un movimiento que mueve miles de euros cada año. Hace referencia al cambio de los componentes mecánicos y electrónicos de un coche, así como a la transformación de la carrocería. Precisamente, el tuning más conocido es el que muestra vehículos vistosos, pero también hay un tuning que no se ve y que afecta al interior del automóvil: motor, frenos, suspensión... Sus defensores aseguran que se trata de un fenómeno que no sólo busca llamar la atención en la carretera, sino convertir al coche en un producto más seguro. Además, reclaman un cambio en la legislación para que se eliminen las trabas a la hora de pasar la ITV, que exige que cualquier cambio cuente con la homologación correspondiente.

          Azucena García
          Marzo 2007

          Auge del movimiento tuning

          El tuning surgió en Estados Unidos después de la II Guerra Mundial. Fue en aquel país donde la personalización de coches fabricados entre los años 1920 y 1940 alcanzó sus cotas máximas. Posteriormente, el fenómeno se extendió a otros continentes hasta llegar a España hace unos 15 años. Su principio: transformar los componentes mecánicos y electrónicos de un vehículo al gusto de quien lo conduce. David Ordás recuerda desde su puesto al frente del portal www.solotuning.com que en España el tuning es un fenómeno relativamente reciente, frente a otros países con más tradición en los que nos llevan mucha ventaja. "En Estados Unidos, la cuna del tuning, los jóvenes americanos llevaban a cabo en la posguerra todo tipo de modificaciones para que sus coches lucieran tan flamantes y rápidos como fuera posible. Sin duda, allí las preparaciones se han convertido en algo usual y casi inherente a la propia cultura americana, muy influida también por el mundo de las carreras", explica.

          En Europa, las referencias más importantes se encuentran en el tuning alemán e inglés, países con gran tradición automovilística que, según Ordás, "llevan años produciendo preparaciones al más alto nivel, contando con un gran número de aficionados al motor empeñados en tener coches cada vez más personalizados y rápidos". "En España -agrega-, mucho antes de que se empezase a hablar del tuning como tal, ya se podían ver auténticas preparaciones rodando por nuestras carreteras, la mayoría de ellas del más puro estilo racing". No fue hasta finales de los 90 cuando este fenómeno aterrizó con fuerza en la península y comenzó una expansión vertiginosa.

          No fue hasta finales de los 90 cuando este fenómeno aterrizó con fuerza en la península y comenzó una expansión vertiginosa
          "El punto de inflexión lo marcó el lanzamiento de la revista Maxituning, cuyo éxito fue el fiel reflejo de una tendencia que estaba latente entre los aficionados que vieron cómo la cantidad de piezas y posibilidades para preparar sus vehículos se multiplicaban", añade Ordás.

          Las primeras concentraciones de coches tuneados tuvieron lugar en 1998 en Sevilla, Granada y Girona. Encuentros más bien espontáneos que se han transformado en grandes festivales y eventos. Jesús Pozo es el director de uno de ellos, el Madrid Tuning Show, considerado el salón del tuning por excelencia. Este evento se celebra anualmente, desde 2005, en el pabellón de cristal de la Casa de Campo, donde congrega a los coches tuning más espectaculares, expositores, preparadores y las marcas más importantes de neumáticos, llantas, pintura, electrónica o accesorios. En la última edición se superaron los 90.000 visitantes en una superficie de 20.000 metros cuadrados. "Todo este movimiento hace que hoy en día en España el tuning esté a un nivel mejor que en otros países europeos", asevera Pozo, que distingue dos clases de tuning: "el que transforma los coches en un vehículo totalmente escandaloso y diferente, y el que apenas se nota porque la preparación afecta al motor o las suspensiones".

          En cuanto al coste, Pozo concluye que "el límite es el cielo" y que se pueden dedicar desde unos pocos euros hasta miles, aunque David Ordás indica que, si bien hace unos años tunear el coche era una tarea cara y complicada porque la oferta de piezas y complementos era muy limitada, hoy en día, gracias al boom del tuning, los precios se han normalizado y se pueden encontrar componentes de todos los precios y características. "Todo depende de la transformación que pretendamos. No es necesario gastarse una gran suma de dinero para personalizar nuestro coche, basta con unas llantas deportivas y unos accesorios aerodinámicos discretos, pero si queremos llevar a cabo una transformación completa, el precio cambia", advierte.

          Qué se puede tunear
          Los defensores del tuning aseguran que, de un vehículo, se puede tunear todo: componentes mecánicos, electrónicos y carrocería. "El tuning abarca un campo muy amplio, es el arte de personalizar el coche al gusto del dueño",
          "El tuning abarca un campo muy amplio, es el arte de personalizar el coche al gusto del dueño"
          precisa el presidente de la Agrupación Profesional del Tuning (APT), Luis Díaz. Por su parte, David Ordás considera "un error" pensar que sólo los modelos más potentes o deportivos pueden ser objeto de una preparación tuning. "Todos los coches, sea cual sea su tipo, tamaño o estética, pueden ser mejorados y tuneados. De igual forma el tuning es algo que abarca desde el exterior, con elementos como las llantas, los añadidos aerodinámicos o las pinturas, hasta el interior, donde cualquier detalle puede ser personalizado, sin olvidarnos de la mecánica, el car audio o los elementos multimedia. El único límite para el tuning es nuestra propia imaginación", subraya.

          A partir de ahí, el tuning puede tener como objetivo tanto el uso y disfrute del vehículo, como la exhibición. De hecho, hay automóviles que son transformados exclusivamente para su exposición en eventos. "Se trata de coches que se muestran en los shows con reformas, a veces, poco operativas y que ni siquiera están permitidas para circular por la carretera", señala Díaz. En cuanto a los cambios, no es necesario que se vean. "Es más -indica el presidente de APT-, hay más coches tuneados que no se ven, que los que se ven". Los cambios en el motor, discos de freno o sistemas de suspensión son realizados en la mayoría de los casos por personas a las que les gusta conducir más rápido, pero también de forma más segura. "Hablamos del tuning escandaloso, del que se ve, pero no somos capaces de reconocer el tuning seguro, fruto de la instalación de una suspensión más dura, por ejemplo, motivada porque el 70% de las suspensiones de un vehículo está en malas condiciones", defiende Díaz.

          "Hablamos del tuning escandaloso, del que se ve, pero no somos capaces de reconocer el tuning seguro"
          Respecto al tuning más visible, Díaz rechaza la imagen de que el conductor de uno de estos vehículos es "un joven maquinero que conduce a gran velocidad y con la música alta". "El tuning de chapa es carísimo. Cuesta tanto dinero que quien lo realiza conduce con mucho cuidado para que no le pase nada al coche. Estos conductores no sólo no corren, sino que tratan el coche con esmero, cariño y cuidado. El señor que tiene el audio en el coche y va con la música alta es la punta del iceberg, es uno entre mil conductores que se ven. Una pintura de aerógrafo puede valer más de 6.000 euros y el dueño de ese coche no se puede arriesgar a correr, a pasar por una calle estrecha y que se le raye el coche", recalca.


          Sobrepeso del coche

          Todas las personas dispuestas a formar parte de este movimiento deben recordar que de un coche se puede transformar la carrocería; paragolpes, faldones, alerones, cerraduras, pestillos, aletas y aletines, las luces, la matrícula; se instala otra de tamaño más pequeño que el convencional, los asientos, el tubo de escape, los separadores; que aumentan los anchos de vía del vehículo, las puertas, el motor, la suspensión, los neumáticos y el interior; pomo de la palanca de cambios, alfombras, volante, esfera del cuentakilómetos, cinturones de seguridad... Se admiten hasta equipos de televisión, DVD y play station. Todo por un precio aproximado de 20.000 euros. Además, hay que tener en cuenta un último punto: el sobrepeso del coche. Hay que calcular si el cambio de accesorios influirá en el peso final del vehículo. Para ello, hay que sumar el peso del vehículo sin ocupantes ni carga (Tara), más el peso de los nuevos componentes y el de los ocupantes (se multiplica 5 por una media de 75 kilogramos por ocupante). Si este resultado sobrepasa el peso máximo autorizado del coche con ocupantes y carga (MMA), la reforma no esta permitida. Un ejemplo: un coche tiene una Tara de 1.000 kilogramos y un MMA de 1.500 kilogramos. Si los nuevos componentes pesan 150 kilogramos, la Tara asciende a 1.150 kilos, a los que hay que sumar el peso de los ocupantes (5x75=375 kilogramos). El total da un resultado de 1.525 kilogramos, lo que supone que no se pueden llevar a cabo esas reformas o que los componentes que se incorporen deben ser más ligeros, porque se supera el MMA (1.500 kilogramos).
          Homologar los cambios
          La legislación actual exige que la mayor parte de los cambios que se realizan en un vehículo estén homologados, especialmente aquellos que afectan a la dinámica y al comportamiento del coche. Lo mejor es dejarse asesorar por profesionales antes de acometer alguna reforma de importancia, aunque hay que tener claro que el responsable de cualquier cambio es siempre la persona propietaria del automóvil. En caso contrario, se pueden tener problemas a la hora de pasar la Inspección Técnica de Vehículos (ITV). Las leyes que regulan las reformas son el Real Decreto 736/1988 sobre Reformas de Importancia, modificado por la Orden CTE/3191/2002 de 5 de diciembre. Además, hay un manual de reformas de importancia de vehículos, en el que quedan expuestas las 46 reformas tipificadas que existen en la actualidad. "No obstante, si las modificaciones que hemos llevado a cabo no son consideradas reformas de importancia o nuestro coche cuenta con todas las homologaciones oportunas, no tendremos ningún problema en la ITV", tranquiliza David Ordás.

          En este sentido, Jesús Pozo destaca que "cuando uno se pone en manos de profesionales no suele haber problemas, puesto que se hacen las modificaciones oportunas y se consigue la documentación necesaria para que se pueda pasar con éxito la ITV", aunque reconoce que siempre hay quien se pone en manos de gente que no es profesional y se encuentra con un millón de problemas. Si el preparador o taller es serio, suele dar la documentación e, incluso, homologa los cambios, pero esto no siempre ocurre", lamenta. "Sólo cuando el vehículo no va a circular por carretera, sino que se quiere para participar en shows -concreta-, se puede modificar lo que se quiera". Es importante, por ello, legalizar los cambios, una tarea que se puede realizar tanto en talleres como en empresas de homologación dedicadas exclusivamente a esta labor. Una de ellas es Tuning Homologaciones, una empresa compuesta por tres socios: "dos de ellos ingenieros industriales y otro que lleva temas de publicidad y administración", explica uno de sus integrantes.

          Esta empresa nace con la intención de que todo el mundo que lo desee pueda tener homologado su vehículo, "ya que en la actualidad existe un gran número de personas que no se atreven a tunear su coche por las exigencias a la hora pasar la ITV". Las homologaciones son sencillas y se realizan en un plazo aproximado de 7 y 9 días. En este tiempo, se puede tener totalmente homologado el vehículo y recibir en el domicilio toda la documentación necesaria para pasar la ITV, que se puede facilitar vía Internet, fax o correo ordinario e incluye varias fotografías del vehículo, permiso de circulación, ficha técnica, datos del taller instalador y dimensiones del vehículo tras la reforma.


          Las principales son las que afectan a...

          • Carrocería: Paragolpes, taloneras, aletines, alerones, entradas de aire simuladas, etc.
          • Ruedas: Las ruedas pueden ser equivalentes, en cuyo caso no necesitarían homologación, o no equivalentes, las cuales necesitarían ser homologadas para pasar la ITV.
          • Separadores: La incorporación de separadores necesitaría homologación, ya que incrementa el ancho de vías del vehículo.
          • Muelles: Cuando se montan unos muelles distintos de los de serie, es muy importante que sean muelles aptos para el vehículo, "es decir, no se pueden montar unos muelles de un Volkswagen Golf en un Peugeot 206", señalan desde Tuning Homologaciones. Además, hay un gran número de marcas y modelos que han de ser homologados antes de pasar la ITV, "a excepción de aquellos que tengan ya realizada una reforma generalizada, esta información la debe facilitar el vendedor", añaden.
          • Asientos: Para poder ser montados, los asientos deben contar previamente con la homologación correspondiente. Si esto no ocurre, han de ser sometidos a ensayos en un laboratorio, lo que hace que el precio de la homologación se dispare.
          • Suspensión neumática: Las suspensiones neumáticas son fácilmente homologables siempre y cuando no hayan sido adquiridas fuera de la Unión Europea, ya que en estos casos, al no traer marcado europeo, necesitan muchos más trámites y, en ocasiones, ensayos en laboratorio.
          • Bisagras tipo LSD: Resultan fácilmente homologables, pero hay que fijarse mucho a la hora de comprarlas. Según Tuning Homologaciones, "se venden muchas bisagras que no han sido sometidas a ensayos con anterioridad y que, cuando ya están instaladas, el cliente se encuentra con el gran problema de que para homologarlas tiene que llevar el coche a ensayos a laboratorio. Vale más pagar un precio mayor por una bisagra ya probada que comprar una artesanal que después no se pueda homologar".

            En el caso opuesto también se dan reformas no homologables. Son las que afectan al tubo de escape, las ópticas, los retrovisores o el tintado de las lunas, que no están tipificadas en el manual de reformas de importancia de vehículos y, por este motivo, no se consideran reformas y no se pueden homologar. "Cuando se realiza alguna de estas modificaciones, hay que tener en cuenta que todo lo que se instale sea válido para el vehículo y tenga contraseña de homologación europea, que suele ser una referencia tipo E13/562656. En este caso, se pueden instalar y no necesitan ser homologadas para pasar ITV", matizan en Tuning Homologaciones, donde recuerdan que tampoco se pueden instalar ni homologar "en ningún caso": los alerones de aluminio o con aristas cortantes, los faldones delanteros tipo quitanieves, los capots alargados tipo bad-boy o pestañas que interfieran en el haz de luz de las ópticas y las ruedas de distinta medidas en eje delantero y trasero, "salvo que venga especificado en ficha técnica".

          Reclamaciones del sector
          Ante los requisitos que se deben cumplir para pasar la ITV, los tuneros exigen inspecciones "menos duras", indica Jesús Pozo, mientras que los profesionales del tuning reclaman la actualización de la legislación. "Hay una oferta brutal para renovar el coche, pero resulta que la legislación que tenemos está anticuada porque este movimiento avanza demasiado rápido y las leyes no son capaces de dar respuesta a las novedades. Ante esta situación, la Administración se defiende bloqueándolo absolutamente todo y el manual de reformas supone dar carta blanca a la ITV para bloquear cualquier cambio que suene raro ", critica Luis Díaz. "La solución -prosigue- es que cuando se hace cualquier reforma se necesita una homologación o autorización. Y eso tiene un coste". A su entender, lo ideal es que, ante cualquier cambio, se cuente con los servicios de un ingeniero que haga un proyecto de modificación, aunque también otorga cierta responsabilidad al taller, "que debe avisar a todos los clientes de que los cambios que hagan están considerados reformas de importancia", y al titular del vehículo, "que debe intentar que cualquier modificación que realice en el coche se haga en un único taller para que sea más fácil recopilar la información necesaria para pasar la ITV".

          Debido al coste que puede alcanzar el tuneo de un coche, se suele optar por reformas progresivas. Es importante que estas reformas se realicen en el mismo taller para que los recambios no sólo estén homologados, sino que sean compatibles entre sí .

          Es importante que estas reformas se realicen en el mismo taller para que los recambios no sólo estén homologados, sino que sean compatibles entre sí
          En caso contrario puede ocurrir que en un taller se coloquen, por ejemplo, unos muelles homologados y, en otro, unas ruedas también homologadas, pero que no sean adecuadas para los muelles. En este caso el coche no pasaría la ITV y, según Díaz, "se crearía cierta sensación de indefensión en el usuario y una imagen de piratería y falta de profesionalidad que no es real". Además, es posible que en caso de avería o accidente se produzcan problemas para cobrar la indemnización.

          Para el presidente de la APT, en España se realiza un tuning " a la medida de cada uno", frente al que se estila en otros países europeos, "donde está en manos de talleres profesionales y es bastante caro". En este sentido, reclama que la Administración española dé por válidas las homologaciones realizadas en países de la Unión Europea, una petición trasladada formalmente al Ministerio de Industria en 2004 y "en la que no hemos avanzado nada". "Hay dificultades grandes porque lo que viene homologado de la Unión Europea no está homologado en España. No tiene mucho sentido que si una reforma o producto se está aceptando en países tan importantes como Francia, Alemania o Inglaterra, no se acepte en España. Es una manera de frenar la avalancha de nuevos componentes y de dificultar el trabajo de las empresas que se dedican al mercado del tuning, que ven impedimentos a la hora de comercializar los productos", se queja. Respecto al consumidor, el hecho de que estos componentes no lleguen homologados, le supone un encarecimiento del producto, puesto que el vendedor debe cumplir unos trámites administrativos y burocráticos previos, que repercuten en el precio de venta. "De nuevo, se crea una indefensión en el usuario final por falta de información, ya que a veces teme hacer reformas porque luego se puede encontrar con un problema al pasar la ITV", subraya.

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          Habitos que dañan el coche.

          Habitos que dañan el coche.

          Hábitos que dañan el coche

          Ciertos vicios al volante pueden reducir considerablemente los años de vida del vehículo

          Muchas personas no sólo conducen mal, sino que tratan peor su automóvil.

          Todos los conductores desarrollan una serie de vicios y gestos automáticos difíciles de erradicar con el paso de los años, y muchos de ellos afectan directamente a la buena salud del vehículo, lo que a la larga puede provocar accidentes, poniendo en peligro su seguridad y la de los demás. Conocerlos es el primer paso para saber cómo corregirlos.

          Malas costumbres

          • Cuando arranque el coche por las mañanas, y muy especialmente en invierno, no debe calentar el motor con fuertes acelerones porque el aceite y el resto de los componentes aún no han alcanzado la temperatura ideal. Estos elementos protegen menos y pueden suponer un peligroso desgaste en el motor del vehículo.
          • No se apoye en la palanca de cambios. Ejercer sobre su pomo una presión constante ocasiona problemas de holgura en las arandelas y muelles de la palanca de cambio y además puede causar averías en las horquillas del selector de la caja. Lo más recomendable es manipularla sólo cuando haya que variar de marcha y cambiar suavemente.
          • Evite manipular la dirección con el coche parado. Si los neumáticos son anchos o se trata de un coche pesado de dirección rápida -con pocas vueltas el volante pasa de tope a tope-, desgastará la cremallera de la dirección, con lo que la conducción sufrirá holguras, peligrosas a altas velocidades y con viento lateral. En automóviles con dirección asistida el problema es menor, aunque nunca se debe girar el volante hasta su límite. De esta forma se estará forzando el mecanismo y es fácil que se estropee.
          • El embrague es uno de los elementos más castigados del automóvil. Es un mecanismo que funciona por fricción y sufre desgaste cada vez que se pisa No apoye sin necesidad el pie en el pedal. Llevar siempre el pie sobre él o mantenerlo pisado cuando el vehículo está detenido supone un sobreesfuerzo para el plato de presión que puede dañar el cojinete de empuje, lo que acorta su vida útil.
          • Nunca empuje un coche automático. No lo arranque empujándolo ni circule en punto muerto, ya que lo más normal es que se estropee la caja de cambios.

          Revoluciones, las justas

          • Evite conducir con el motor a muchas revoluciones. Aumenta el consumo y puede provocar sobrerrégimen -pasar de vueltas al motor-, lo que implica una reparación muy costosa. Esta conducción también castiga el embrague, la transmisión y la caja de cambios.
          • No abuse de la potencia a muy pocas revoluciones. Por ejemplo, subir un puerto en quinta velocidad y a menos de 2.000 revoluciones por minuto supone una relación de cambio más alta de la adecuada. Esto puede resultar más perjudicial para el motor que el exceso de revoluciones, pues hace que trabaje sin vueltas suficientes para llegar a su par máximo -la zona idónea de trabajo del motor- donde se da la mejor relación consumo-potencia. Al final causaría problemas en el cigüeñal, las bielas, los cojinetes de biela y la bancada. La solución es el buen uso de la franja útil de la potencia del motor, moviéndose en la gama próxima a su par máximo, normalmente entre 3.000 y 5.000 revoluciones por minuto.

          La mejor parada

          No apure los elementos de fricción de los frenos. Las pastillas, zapatas, discos y tambores se deterioran pronto. Siempre será más barato cambiar pastillas y zapatas que el conjunto de discos y tambores. Cuando se instalan elementos de fricción nuevos hay que hacer un rodaje previo porque su eficacia será menor hasta que no se asienten definitivamente todos los componentes del sistema de frenado.

          Ruedas sin daño

          En el estacionamiento de su vehículo, procure no golpear el bordillo con las ruedas ni forzarlas porque el pellizco desgasta las gomas. Así pierden resistencia al reventón; se deterioran los reglajes de suspensión y se desequilibran las llantas, lo que puede provocar un cambio en las cotas de dirección y desequilibrar los neumáticos, ocasionando vibraciones en el volante. También pueden resultar afectados los rodamientos, debido al daño en la dirección y en el equilibrado de los neumáticos.

          Cuidado exterior y limpieza

          • Sin el cuidado y la atención apropiados, incluso la mejor pintura se volverá pálida y descolorida por la acción de contaminantes industriales y del tráfico o la lluvia ácida.
          • Lave a menudo su coche. El polvo decolora y raya la pintura y corroe la chapa, sobre todo en regiones húmedas.
          • Evite lavarlo a mano. Todavía hay conductores que creen que el lavado a mano es especialmente beneficioso para los vehículos. Sin embargo, las cantidades relativamente pequeñas de agua usadas en el lavado manual se mezclan con la suciedad y forman una agresiva pasta abrasiva que deja una gran cantidad de arañazos minúsculos y disminuye la capa de la pintura.
          • Por contraste, el autolavado de vehículos utiliza hasta 300 litros de agua, lo que garantiza que las partículas de suciedad se eliminan del vehículo con la mayor eficacia posible, evitando de esa forma el efecto abrasivo que tiene lugar durante el lavado manual.
          • Procure evitar las estaciones de lavado a base de rodillos de cerdas. Son muy prácticas, pero en la mayoría de ocasiones las cerdas de plástico acaban rayando la carrocería. Es preferible elegir estaciones de lavado dotadas de chorro de agua a presión.
          • Si ha circulado por carreteras nevadas en las que hayan utilizado sal deberá limpiar la carrocería cuanto antes. El agua del deshielo, la sal de la carretera y los agentes erosivos también dejan su huella con el paso del tiempo. Los lugares que habitualmente no se pueden ver como, por ejemplo, los bajos o las partes funcionales de los chasis son las más sensibles.
          • En un 4x4 debe vigilar las zonas que acumulen barro para evitar que se oxiden.
          • Si viaja por carreteras en obras tendrá que circular despacio y alejado del vehículo que precede, lavando el coche cuando acaba el viaje. Hay que tener en cuenta que el alquitrán es muy difícil de eliminar de la carrocería.
          • Limpie los accesos a la ventilación. Preste atención a las guías de los asientos: los carriles han de estar limpios y engrasados. Revise con frecuencia las juntas de puertas y ventanillas para evitar posibles entradas de agua.
          • Si es de los que suele limpiar por su cuenta el motor de su vehículo, tenga cuidado con la parte eléctrica -encendido, centralita, módulos-, ya que puede provocar averías muy molestas. Use limpiadores específicos que no atacan la goma ni los plásticos.
          • No exponga el coche al sol. Se pueden dañar la pintura y la tapicería. La contracción y dilatación cuartean el salpicadero y producen desajustes.

          Mantenimiento básico

          • Aceite. El consumo normal es de un litro cada 3.000 kilómetros, y debe cambiarse cada seis meses. Si el nivel de aceite está por debajo del mínimo sufrirá excesos de temperatura y desgaste, y, a la larga, reducirá la vida útil del motor.
          • Presión de los neumáticos. Si es alta, desgastará el interior de la banda de rodadura y si es poca, el desgaste se producirá en los extremos. La presión debe ser siempre la que recomiende el fabricante. Las grietas en las ruedas indican que, antes o después, sufriremos un reventón.

          No por mucho acelerar.

          • Dar acelerones no le hace ganar tiempo y tiene efectos negativos. Se consume más, se calienta en exceso el motor y los neumáticos se desgastan.
          • Nunca arranque haciendo patinar las ruedas motrices. Es un gasto inútil de gasolina y de ruedas, además de que daña las transmisiones. También castiga innecesariamente el embrague, la caja de cambios y el diferencial.
          • Los motores "turbo" requieren especial atención. Vigile su engrase y el nivel de aceite. No acelere con brusquedad, ni dé la máxima potencia con el motor en frío. Tras un viaje largo, déjelo un minuto al ralentí para que el circuito de aceite refrigere el eje del turbo. Si no, la parada del motor provocaría su gripaje por la deficiente lubricación y las altas temperaturas carbonizarían el aceite que engrasa su eje por no estar en circulación.
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          Derechos del consumidor en los talleres de automóviles

          Derechos del consumidor en los talleres de  automóviles
          Los talleres de reparación de  vehículos son uno de los sectores más reclamados por parte de los usuarios en  las Juntas Arbitrales de Consumo                
                    
               Los ciudadanos cada vez conocen mejor sus  derechos como consumidores en los distintos establecimientos. Al igual que en el resto de locales comerciales o de servicios, en los talleres de reparación de vehículos automóviles también se pueden presentar  reclamaciones si se detectan irregularidades. Por ello, es importante que el usuario conozca perfectamente la legislación que le asiste en cuanto a presupuesto, facturación, plazos de entrega, etc.        

          Principalmente, hay que empezar diferenciando dos tipos de talleres: los oficiales de marca y los independientes. El primer tipo de talleres está obligado a reparar los vehículos de la marca que ostente, pero puede rechazar los de otras marcas.        

          Con independencia de estar clasificado como oficial o no, cada taller sólo podrá realizar las actividades para las que fue autorizado. Dicha autorización se concede en función de la solicitud de la empresa y  de las características técnicas del local.        

          Entre las diferentes actividades que se pueden desarrollar en un taller de reparación están las técnicas de mecánica, electricidad, carrocerías y pinturas. Para que el cliente conozca a qué se dedica el taller, éste debe exhibir en el exterior una placa homologada en la que figurarán los símbolos representativos de la actividad autorizada junto con el número de registro.        

          Además de exhibir esta placa distintiva, los talleres deben ofrecer una información previa al consumidor. Esta información puede estar expuesta en un cartel, en un lugar visible para el público y contendrá los derechos del usuario, la existencia de hojas de reclamaciones, el precio aplicable por hora de mano de obra y los gastos de estancia, entre otros.        

          Así, dentro de los derechos que protegen al cliente, éste puede exigir el resguardo de depósito en el que se exponga, a parte de otros datos del taller y fechas de entrega, el número de kilómetros recorridos por el coche y las tareas encomendadas al taller. También puede solicitar el usuario la elaboración de un presupuesto previo por escrito de las reparaciones o servicios que demande. El presupuesto tendrá una validez mínima de doce días.        

          Por otra parte, uno de los problemas que pueden surgir en algunos talleres es que facturen al cliente tiempo de más. Los fabricantes de automóviles estiman el tiempo necesario para cada reparación y lo registran en el libro de tiempos al que deben sujetarse los talleres     oficiales y que debe servir de referencia a los talleres independientes.Estos últimos no podrán cobrar en concepto de mano de obra ninguna cantidad superior al 20% de los tiempos indicados en las tablas.
          Así, si el consumidor cree que el tiempo de mano de obra le parece excesivo puede pedir que le enseñen los libros de tiempos y comprobar el tiempo facturado.        

          El taller no puede demorar la reparación del vehículo por falta de piezas, puesto que los representantes oficiales de las marcas están obligados a facilitar los repuestos siempre que tengan existencias de los mismos. En cualquier caso, el plazo no será superior a quince días para las piezas correspondientes a coches nacionales, alargándose a un mes desde la fecha de solicitud, para las marcas de importación.        

          Otra obligación de los talleres consiste en presentar y entregar al consumidor al término de la reparación las piezas que han sido sustituidas. Gracias a ellas puede se comprobar que efectivamente se ha producido el cambio y verificar el deterioro de las piezas sustituidas. Si a pesar de todo, el cliente tiene dudas sobre el precio de las piezas de repuesto puede solicitar la factura de compra.        

          Además de facilitar esta factura por la adquisición de las piezas de repuesto, es obligatorio para el taller, aunque no lo pida el   cliente, la entrega de la factura de reparación completa y detallada. En la factura deberá constar con letra de tamaño no inferior a 1,5 milímetros, la duración de la garantía, así como la siguiente frase: "La garantía se entiende total, incluyendo mano de obra, piezas sustituidas, servicio de grúa, desplazamiento de operarios e impuestos, y su cumplimiento se realizará sin que quepa postergación".        

          Por último, hay que tener en cuenta que la garantía de la reparación tiene un plazo mínimo de tres meses o 2.000 kilómetros. Y otro punto importante se refiere a los gastos de estancia en el taller. El usuario dispone de tres días para recoger el vehículo, una vez comunicado que éste ya está reparado o que el presupuesto esta listo. Por consiguiente, pasado el plazo de tres días pueden aplicarle gastos de estancia, pero sólo si se encuentra en locales bajo custodia del taller.     
           
            




                
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          Hábitos que dañan el coche

          Hábitos que dañan el coche

          Ciertos vicios al volante pueden reducir considerablemente los años de vida del vehículo

          Muchas personas no sólo conducen mal, sino que tratan peor su automóvil.

          Todos los conductores desarrollan una serie de vicios y gestos automáticos difíciles de erradicar con el paso de los años, y muchos de ellos afectan directamente a la buena salud del vehículo, lo que a la larga puede provocar accidentes, poniendo en peligro su seguridad y la de los demás. Conocerlos es el primer paso para saber cómo corregirlos.

          Malas costumbres

          • Cuando arranque el coche por las mañanas, y muy especialmente en invierno, no debe calentar el motor con fuertes acelerones porque el aceite y el resto de los componentes aún no han alcanzado la temperatura ideal. Estos elementos protegen menos y pueden suponer un peligroso desgaste en el motor del vehículo.
          • No se apoye en la palanca de cambios. Ejercer sobre su pomo una presión constante ocasiona problemas de holgura en las arandelas y muelles de la palanca de cambio y además puede causar averías en las horquillas del selector de la caja. Lo más recomendable es manipularla sólo cuando haya que variar de marcha y cambiar suavemente.
          • Evite manipular la dirección con el coche parado. Si los neumáticos son anchos o se trata de un coche pesado de dirección rápida -con pocas vueltas el volante pasa de tope a tope-, desgastará la cremallera de la dirección, con lo que la conducción sufrirá holguras, peligrosas a altas velocidades y con viento lateral. En automóviles con dirección asistida el problema es menor, aunque nunca se debe girar el volante hasta su límite. De esta forma se estará forzando el mecanismo y es fácil que se estropee.
          • El embrague es uno de los elementos más castigados del automóvil. Es un mecanismo que funciona por fricción y sufre desgaste cada vez que se pisa No apoye sin necesidad el pie en el pedal. Llevar siempre el pie sobre él o mantenerlo pisado cuando el vehículo está detenido supone un sobreesfuerzo para el plato de presión que puede dañar el cojinete de empuje, lo que acorta su vida útil.
          • Nunca empuje un coche automático. No lo arranque empujándolo ni circule en punto muerto, ya que lo más normal es que se estropee la caja de cambios.

          Revoluciones, las justas

          • Evite conducir con el motor a muchas revoluciones. Aumenta el consumo y puede provocar sobrerrégimen -pasar de vueltas al motor-, lo que implica una reparación muy costosa. Esta conducción también castiga el embrague, la transmisión y la caja de cambios.
          • No abuse de la potencia a muy pocas revoluciones. Por ejemplo, subir un puerto en quinta velocidad y a menos de 2.000 revoluciones por minuto supone una relación de cambio más alta de la adecuada. Esto puede resultar más perjudicial para el motor que el exceso de revoluciones, pues hace que trabaje sin vueltas suficientes para llegar a su par máximo -la zona idónea de trabajo del motor- donde se da la mejor relación consumo-potencia. Al final causaría problemas en el cigüeñal, las bielas, los cojinetes de biela y la bancada. La solución es el buen uso de la franja útil de la potencia del motor, moviéndose en la gama próxima a su par máximo, normalmente entre 3.000 y 5.000 revoluciones por minuto.

          La mejor parada

          No apure los elementos de fricción de los frenos. Las pastillas, zapatas, discos y tambores se deterioran pronto. Siempre será más barato cambiar pastillas y zapatas que el conjunto de discos y tambores. Cuando se instalan elementos de fricción nuevos hay que hacer un rodaje previo porque su eficacia será menor hasta que no se asienten definitivamente todos los componentes del sistema de frenado.

          Ruedas sin daño

          En el estacionamiento de su vehículo, procure no golpear el bordillo con las ruedas ni forzarlas porque el pellizco desgasta las gomas. Así pierden resistencia al reventón; se deterioran los reglajes de suspensión y se desequilibran las llantas, lo que puede provocar un cambio en las cotas de dirección y desequilibrar los neumáticos, ocasionando vibraciones en el volante. También pueden resultar afectados los rodamientos, debido al daño en la dirección y en el equilibrado de los neumáticos.

          Cuidado exterior y limpieza

          • Sin el cuidado y la atención apropiados, incluso la mejor pintura se volverá pálida y descolorida por la acción de contaminantes industriales y del tráfico o la lluvia ácida.
          • Lave a menudo su coche. El polvo decolora y raya la pintura y corroe la chapa, sobre todo en regiones húmedas.
          • Evite lavarlo a mano. Todavía hay conductores que creen que el lavado a mano es especialmente beneficioso para los vehículos. Sin embargo, las cantidades relativamente pequeñas de agua usadas en el lavado manual se mezclan con la suciedad y forman una agresiva pasta abrasiva que deja una gran cantidad de arañazos minúsculos y disminuye la capa de la pintura.
          • Por contraste, el autolavado de vehículos utiliza hasta 300 litros de agua, lo que garantiza que las partículas de suciedad se eliminan del vehículo con la mayor eficacia posible, evitando de esa forma el efecto abrasivo que tiene lugar durante el lavado manual.
          • Procure evitar las estaciones de lavado a base de rodillos de cerdas. Son muy prácticas, pero en la mayoría de ocasiones las cerdas de plástico acaban rayando la carrocería. Es preferible elegir estaciones de lavado dotadas de chorro de agua a presión.
          • Si ha circulado por carreteras nevadas en las que hayan utilizado sal deberá limpiar la carrocería cuanto antes. El agua del deshielo, la sal de la carretera y los agentes erosivos también dejan su huella con el paso del tiempo. Los lugares que habitualmente no se pueden ver como, por ejemplo, los bajos o las partes funcionales de los chasis son las más sensibles.
          • En un 4x4 debe vigilar las zonas que acumulen barro para evitar que se oxiden.
          • Si viaja por carreteras en obras tendrá que circular despacio y alejado del vehículo que precede, lavando el coche cuando acaba el viaje. Hay que tener en cuenta que el alquitrán es muy difícil de eliminar de la carrocería.
          • Limpie los accesos a la ventilación. Preste atención a las guías de los asientos: los carriles han de estar limpios y engrasados. Revise con frecuencia las juntas de puertas y ventanillas para evitar posibles entradas de agua.
          • Si es de los que suele limpiar por su cuenta el motor de su vehículo, tenga cuidado con la parte eléctrica -encendido, centralita, módulos-, ya que puede provocar averías muy molestas. Use limpiadores específicos que no atacan la goma ni los plásticos.
          • No exponga el coche al sol. Se pueden dañar la pintura y la tapicería. La contracción y dilatación cuartean el salpicadero y producen desajustes.

          Mantenimiento básico

          • Aceite. El consumo normal es de un litro cada 3.000 kilómetros, y debe cambiarse cada seis meses. Si el nivel de aceite está por debajo del mínimo sufrirá excesos de temperatura y desgaste, y, a la larga, reducirá la vida útil del motor.
          • Presión de los neumáticos. Si es alta, desgastará el interior de la banda de rodadura y si es poca, el desgaste se producirá en los extremos. La presión debe ser siempre la que recomiende el fabricante. Las grietas en las ruedas indican que, antes o después, sufriremos un reventón.

          No por mucho acelerar.

          • Dar acelerones no le hace ganar tiempo y tiene efectos negativos. Se consume más, se calienta en exceso el motor y los neumáticos se desgastan.
          • Nunca arranque haciendo patinar las ruedas motrices. Es un gasto inútil de gasolina y de ruedas, además de que daña las transmisiones. También castiga innecesariamente el embrague, la caja de cambios y el diferencial.
          • Los motores "turbo" requieren especial atención. Vigile su engrase y el nivel de aceite. No acelere con brusquedad, ni dé la máxima potencia con el motor en frío. Tras un viaje largo, déjelo un minuto al ralentí para que el circuito de aceite refrigere el eje del turbo. Si no, la parada del motor provocaría su gripaje por la deficiente lubricación y las altas temperaturas carbonizarían el aceite que engrasa su eje por no estar en circulación.
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